El Club De La Poesia
Desnúdame con esta poesía que ahora entrego en tus manos,
que leo a tu oído dejando mi timidez a un lado,
permitiéndote ver el trecho entre mis senos y mi corazón,
me desnudo con esta poesía que mi lengua destila en palabras que para otros no tienen sentido.
Te abro el espacio para que veas mi latente corazón ardiendo y me leas,
leas un universo de palabras no leídas, palabras vírgenes, palabras no violadas, palabras profanas, palabras puras, palabras que nadie aun acaricia con su lengua apretada entre los dientes.
Se que me miras con esos ojos justo ahora y que crees verme con los míos pegados al papel, pero no es a mi a quien miras, es a mi alma azul transformada en versos transparentes para tu alma que también se desnuda ante mi con un río de palabras.
Amor en las butacas del cine

Amado Javier:
Me pregunto cuando vas al teatro, piensas en mí?, cuando acaricias el cabello negro de una chica triste, estoy yo en ella? En que momentos de tu vida de ahora estoy yo? Quizás cuando haces el café por las mañanas o cuando te paseas en Madrid, te gustan las luces de esa ciudad? te adornan bien los ojos? hacen juego con tu ropa?
Acá en La Plata todo sigue igual, yo llevo el mismo vestido de siempre, excepto que ya nadie me toca el hombro en el teatro esperando ver mi cara de alegría, nadie tiende sus brazos por encima de mis hombros en el cine ni me besa la punta de la nariz, hay uno que otro chico que me invita a comer blackberries, pero no quiero dar detalles, nadie es como tu, vienen o voy, tiramos y adiós.
Pero no quiero dar detalles.
Conocí a un tipo muy cariñoso, con buen gusto musical que trabajaba en la radio, se mudó conmigo un tiempo, me hacía el desayuno y la cena, tirábamos en las puestas de sol y en los baños del bar de Jimmy, pero igual, no quiero dar detalles.
Perdón, no quiero aburrirte, es obvio que ya no regresas, sí te preguntas, te he extrañado un mundo, a veces camino por la plaza y creo verte, también creo sentir tus ojos azules clavados en mi espalda bajando hasta mis caderas, tus ojos, los extraño, tus ojos y tu barba, aussi il me manques tes mains en train de jouer avec les petits cheveux de mon cou.
Hace mucho no voy a los cines porque se que no estas ahí, pero nunca me hace mal la mala costumbre de ver una película repetida y llorar sola en la sala vacía, es lo mas cerca que estoy de ti otra vez, en los cafés y en las películas viejas repetidas un millón de veces tan solo para mí.
Por favor, cuando tengas tiempo responde esta carta, agotando mi esperanza de que respondas o al menos estés vivo, es la última que te escribo.
~Siempre tuya, Isabelle.
2
Tuve un amor transatlántico, nos enviábamos grabaciones frecuentemente luego de separarnos.
Ruidos de fondo, trozos de conversaciones, sonidos de risa, gemidos, cuentos para dormir, poemas…
Hasta que no nos enviamos más.

Un día me hundiré en el suelo como un cometa en la tierra, como tu en mi.
Como yo en ti.
1
Estábamos sentados allí,
fumando cigarros
a las 5 de la mañana.
Su espíritu malvado se apoderó de mi carne virgen,
con beats eróticos y vino tinto en mi boca roja,
cuando por fin dije ‘-no lo llamo mas’.
BAM!
Ahí estaba con las piernas abiertas justo encima de su cama.
Es como miel caliente.
Paris beach fashion (1931)
(Source: , via ikilledjackjohnson)
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(Source: badhouses, via ikilledjackjohnson)
1023
Mi pecho estalló en un millón de flores al verte,
se envolvieron nuestras pieles desnudas en una danza de miel y arena,
misiles de fuego penetraban bajo los restos de mi,
tu boca manchada , de carne, de huesos, de vino tinto y flores,
recorrían todas las grietas de mi imperfecta estructura.
Lobos y dioses enarbolaban gritos de furia y pasión en un canto unisono,
al tiempo que tus manos se ceñían en mi cintura,
y mis dedos se aferraban a la espalda de un soldado herido.
(Source: amalabaelnoema, via c-estdemafaute)
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